Méndez GuédezCritica

Biografía Libros Crítica Entrevista Para comprar sus libros Textos
 

Juan Carlos Méndez Guédez

 

ALGUNAS OPINIONES CRÍTICAS SOBRE LA OBRA DE MÉNDEZ GUEDEZ


“...una novela de personaje, cuya problemática y vivencias constituyen una parte esencial del núcleo central de lo narrado; es una novela de espacio (la descripción de los ambientes sociales y del marco histórico es otro eje central sobre el que se desarrolla la trama), cercana también a la novela de costumbres; es una novela documental (ciertos tipos sociológicos, históricos, etc., insertados en el universo novelesco); y además, una novela de clave (roman à clef), desde el momento en que se presentan como imaginarios personales y contemporáneos del autor determinados acontecimientos y lugares. Es pues casi, una reinterpretación del género que demuestra habilidad en el rigor técnico y en la elaboración histórica. (...)
Al autor es evidente que le gusta contar, y lo hace con frescura y agilidad, con una clara capacidad de seducción. De ahí también su acercamiento elíptico a la realidad, su modo casi curioso de revelar detalles y momentos precisos, esa naturaleza “vecinal” de la narración, ese modo de relación casi familiar con los hechos. (...) Una tarde con campanas demuestra, además de unas buenas dosis de humor y desparpajo, un dominio certero del género, capaz de incidir en el interior de sus personajes, entre la realidad y el sentimiento."
Antonio Ortega, www.elcritico.es, 2005


”Podríamos abundar en el cliché y repetir a coro, lo que ya se comienza a decir sobre el último libro de Méndez Guédez. Rescataríamos las virtudes de una novela de inicio, la oralidad, los diálogos de las viejitas en el cuarto (geniales), el tono intimista en el marco de un periplo vivencial de un niño inserto en una familia de inmigrantes. Esto nos dejaría como aceite sobre el agua, en las virtudes superficiales de la ejecutoria exitosa de un oficio. Y es que al ir a confrontar la lectura de Una tarde con campanas, no debemos olvidar que cada elipsis esconde la verdadera historia, en ellas está el valor sustantivo del relato. En los silencios de José Luís se revela una niebla de sentimientos de tristeza que brilla al sol de sus angustias. Sucede también que la novela de iniciación es un pretexto para dar autenticidad a una voz que perderá la inocencia en su roce con la realidad, hay un mundo fuera, hay un mundo que deja de ser la ciudad que fuimos, nos muestra una ciudad que no terminamos de ser, en tránsito hacia la ciudad que seremos.

Es encomiable cómo Juan Carlos Méndez Guédez construye sus personajes. Viven, el autor conoce al detalle sus biografías, maneja los intríngulis, nos muestra algunos, nos sugiere otros y se guarda la mayoría en unos significativos y hermosos silencios. El lenguaje es virtuoso, nada sobra, todo ha sido medido. La acción va de peripecia en peripecia, corre como electricidad sutil por filamentos zigzagueantes; se confunden los cableados de Barquisimeto y Madrid y las campanas suenan en las tardes, homenaje a Altagracia – Salvador Garmendia y su capitán Kid (¿Centella?), homenaje a Beltenebros.

Al cerrar el libro sentimos la saudade de piedra, saudade pasada, presente y futura; un país que fue, el país del padre y su vulgar cadena de oro, el de las peleas con los Serranos; saudade por el presente, el país que es; país de militares omnipresentes, el que asquea a Agustín y saudade por el país que está más allá; el que trascenderá al muelle y al navío”.
Israel Centeno, , “El Meollo”., www.elmeollo.net, 2005.


“Pienso que escritores como el boliviano Edmundo Paz Soldán, el peruano Fernando Iwasaki, o el venezolano Méndez Guédez -por citar tres ejemplos de escritores hispanoamericanos jóvenes- están trazando un nuevo derrotero narrativo en el que su perculiar forma de desentrañar las claves de nuestro destino común tiene preocupaciones menos folclóricas, pero no por ello menos interesantes o menos locales”.
Jorge Eduardo Benavides, “Suplemento Babelia”, EL PAÍS, Madrid, 9 de marzo de 2002


“...Una tarde con campanas es una novela construida sobre el estupor y la perplejidad del pequeño José Luis, quien tiene que aprender muy deprisa deportes y palabras nuevas, mientras la vida en España se entrevera con la de Venezuela, como un sincretismo sagrado. Como María Lionza, mismamente.

Sin embargo, no quiero dejar de señalar que Una tarde con campanas es la primera novela hispanoamericana que narra la complicada integración de los inmigrantes latinoamericanos en España, aunque vuelvo a insistir en que su valor literario es infinitamente superior a su valor sociológico. Si en USA esta narrativa es mejor conocida como “literatura chicana” con Méndez Guédez comienza en España “la arrechadera literaria”.
Fernando Iwasaki, “RENACIMIENTO”, Sevilla, diciembre de 2004.


“Domina Méndez Guédez toda una gama de registros expresivos, es sumamente intenso en ocasiones y por las páginas de su novela desfilan personajes dotados de una auténtica humanidad, doblegados por la vida, pero al mismo tiempo hondamente vitales...Novela de aprendizaje y de revelaciones, posee una belleza que va más allá de lo verbal, que alcanza lo onírico y que se enraíza en los personajes y en una cosmovisión en la que al fin triunfa la armonía pese a algunos derrumbes y tristezas”.
Luis Alonso Girgado, “CORREO GALLEGO”, Santiago de Compostela, 8 de mayo de 2005.


“...un extraordinario y fiel retrato de las penurias por las que han de pasar los que llegan a nuestro país con el sólo propósito de sobrevivir con su trabajo...Os recomiendo la fácil y divertida lectura de esta novela. No os arrepentiréis”.
Marcelo Izquierdo, SIERRA MADRID, Madrid, 11 de mayo de 2005.


“UNA TARDE CON CAMPANAS es en definitiva una novela signada por el rigor en el uso del lenguaje, caracterizada por un deslumbrante pulso narrativo en el que se combinan lo onírico y la leyenda con la realidad más desgarradora, que provoca una profunda reflexión sobre el aprendizaje de la humanidad, y afirma a Méndez Guédez como una de las voces más sólidas de la actual narrativa en lengua española”.
Eva Guerrero, “EL NACIONAL”; Caracas, 30 de octubre de 2004.


Ver críticas anteriores

 

 
© 2004-2009 Juan Carlos Méndez Guédez    Biografía | Libros | Crítica | Entrevista | Comprar | Textos